Los jugadores principiantes de backgammon tienden a ser conservadores en algunos aspectos del juego, como no dejar nunca fichas expuestas, y demasiado arriesgados en otro, como es el hecho de comer fichas cada vez que puedan. Esta forma de juego no siempre es la mejor para ganar en el backgammon.
Una vez aprendidas las reglas del backgammon, podemos aprender ciertos aspectos estratégicos útiles y sencillos, para comenzar. Como estrategia general de backgammon, debemos tratar, una vez comenzado el juego, de distribuir nuestras fichas de la manera más uniforme posible. Reunir 6 fichas en un mismo punto no suele tener demasiada utilidad, ya que no nos permitirá aprovechar bien cada lanzamiento de los dados. Si tenemos las fichas colocadas de forma pareja en el tablero, casi siempre tendremos una oportunidad de usar nuestro lanzamiento en forma completa.
Por otro lado, la distribución ideal no debería dejar más de 6 casilleros vacíos entre una ficha o grupo de fichas y otro. Si acortamos las distancias, podremos cubrir con mayor rapidez las fichas que queden en situación vulnerable.
En el backgammon debemos correr algunos riesgos para ganar, como dejar fichas expuestas de vez en cuando. Generalmente esto sucederá cuando queramos establecer una acción ofensiva agresiva. Una vez establecida esa ofensiva, procederemos a cubrir nuevamente las posiciones vulnerables, en las que hayan quedado fichas solitarias.
Además de tener una estrategia ofensiva para nuestro avance, es necesario bloquear la salida del tablero de las fichas del rival. Si tenemos 6 casilleros continuados cubiertos con nuestras fichas, imposibilitaremos el avance de nuestro oponente y su salida.
Obviamente, comer las fichas del rival retrasará aún más su salida, ya que necesitará re-ingresar antes de poder mover el resto de sus fichas. Siempre trataremos de aprovechar la oportunidad de comer las fichas más avanzadas, aunque cualquier ficha que logremos retirar del tablero será de utilidad para retrasarlo.
Pero hay ocasiones en las que comer una ficha al rival no es la mejor opción. Si nuestro oponente ya ha comenzado a retirar sus fichas, y tenemos la oportunidad de retirar fichas también nosotros, es mejor comenzar a sacar nuestras fichas en el momento que podemos, y comer la ficha del rival en el siguiente turno, si todavía es posible. Lo que debemos evitar es dejar fichas solitarias, en el afán por sacar otras del tablero. Ante la duda sobre qué es más conveniente, siempre comeremos la ficha rival.
Los puntos defensivos o anclas (fichas que dejamos en la tabla del rival) tienen una gran importancia estratégica. Por un lado, si nos comen una ficha, tenemos un sitio seguro al cual reingresar nuestra ficha. Por el otro, estamos ocupando casillas, lo que le dificulta la salida a nuestro rival.
Los mejores sitios para establecer anclas son los 20 y 21, junto a la barra. Como nuestro rival también sabe esto, seguramente tratará de impedirnos que coloquemos anclas, por lo que lo mejor es hacerlo en el comienzo mismo del juego. Si nuestro rival impide esa jugada, trataremos de ocupar los puntos 22, 23 y 24. Si podemos colocar anclas adyacentes, mejor aún.
Si tienes en cuenta estos consejos básicos, estarás dando los primeros pasos en estrategia de backgammon. Más adelante podrás incorporar otras más sofisticadas.
